Advirtió que la mentira “prostituye la economía y la política” y reclamó que familias, medios y dirigentes contribuyan a la reconciliación. También convocó a los jóvenes a apostar por el amor verdadero y apartarse de la “cultura narcisista”.
En uno de los pasajes más fuertes, calificó al narcotráfico como genocida y pidió no naturalizar su presencia. “La agresión es signo de debilidad y no de fortaleza, nuestra patria necesita ser fuerte”, expresó, dejando un llamado a construir una Argentina más justa y solidaria.
