La desaparición de una adolescente de 15 años en Córdoba movilizó durante más de 24 horas a cientos de policías, bomberos y vecinos que participaron de un intenso operativo para encontrarla.
La joven, identificada con las iniciales L. B., había sido vista por última vez el lunes al mediodía al salir del Colegio Presbítero José Bonoris, en la localidad de Colonia Caroya. Finalmente, este martes fue encontrada con vida y en buen estado de salud.
El caso comenzó alrededor de las 12 del lunes, cuando la adolescente salió de la escuela a la que asiste habitualmente. Según los testimonios recolectados por los investigadores, una amiga fue la última persona que tuvo contacto con ella. De acuerdo con su relato, L. B. se quedó esperando el colectivo después de la salida de clases y desde ese momento nadie volvió a verla.
La preocupación creció rápidamente entre sus familiares cuando pasaron las horas sin noticias sobre su paradero. La denuncia fue presentada por su madre y de inmediato se activó un amplio operativo de búsqueda coordinado por el Ministerio de Seguridad de Córdoba.
Según explicó el abogado de la familia, Luis Gutiérrez, uno de los datos que llamó la atención desde el comienzo de la investigación fue que el teléfono de la adolescente dejó de emitir señal poco después de que abandonara la escuela. “Salió del colegio y su celular se apagó”, indicó el letrado en diálogo con TN.
A medida que avanzaba la búsqueda, las autoridades desplegaron un operativo en el que participaron efectivos de la Policía de Córdoba, unidades especiales, personal del Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR), bomberos voluntarios y la Federación de Bomberos. También se realizaron rastrillajes por tierra con perros rastreadores, controles vehiculares en rutas y accesos provinciales y un exhaustivo relevamiento de las cámaras de seguridad.
El ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, aseguró que la respuesta fue inmediata. “Antes de que anocheciera, ya estábamos trabajando en el lugar todo el personal táctico”, sostuvo.
Uno de los principales obstáculos para los investigadores se presentó durante el análisis de las cámaras de seguridad. La intendenta de Colonia Caroya, Paola Nanini, reveló que justo frente al colegio existe un punto sin cobertura.
“La municipalidad tiene un centro de monitoreo con 24 cámaras, más 22 que tiene la Policía, pero frente al colegio no hay cámaras”, explicó la funcionaria. Según detalló, los registros fueron revisados en reiteradas oportunidades, pero no lograron captar ninguna imagen de la adolescente después de que saliera del colegio.
“Se han analizado y se vuelven a analizar, pero en el análisis que se hizo no se ha encontrado nada”, agregó Nanini.
Mientras tanto, se generó una fuerte conmoción en Colonia Caroya. Vecinos, familiares y allegados se movilizaron para exigir avances en la investigación. Durante la tarde del martes, incluso hubo cortes de calles y concentraciones frente al colegio donde había sido vista por última vez.
Con el correr de las horas, el operativo se amplió a localidades cercanas. Los investigadores revisaron registros de cámaras públicas y privadas, estaciones de servicio y distintos puntos estratégicos. Además, se implementaron controles en las rutas con inspecciones vehículo por vehículo y revisiones de baúles y cargas.
La noticia que todos esperaban llegó este martes por la tarde. Cerca de las 17, el ministro Quinteros confirmó a través de sus redes sociales que la adolescente había sido encontrada. “Encontramos a L. sana y salva”, escribió en su cuenta de X.
Más tarde, en diálogo con la prensa, el funcionario precisó que la menor apareció “en buen estado de salud” y pidió respetar la privacidad de la familia.
Poco después, la Fiscalía de Instrucción de Jesús María, a cargo de Guillermo Monti, informó oficialmente que la joven había sido trasladada al Hospital de Jesús María para realizarle los controles médicos correspondientes.
Sin embargo, las circunstancias exactas del hallazgo todavía no están completamente claras y surgieron distintas versiones sobre el lugar donde fue encontrada.
De acuerdo con voceros del Ministerio de Seguridad, la adolescente estaba en una casa abandonada ubicada a unos tres kilómetros de Colonia Caroya. Según esa versión, un adolescente de 16 años y su madre habrían aportado información clave para que los investigadores pudieran llegar hasta el lugar.
Por otro lado, el secretario de Gobierno de Colonia Caroya, César Seculini, sostuvo que la menor se encontraba en una vivienda situada frente a los Tribunales de Jesús María. El funcionario indicó además que la adolescente habría estado acompañada por un joven de 16 años y que finalmente fue localizada por personal policial.
“En este momento los familiares están con ella acompañándola”, señaló Seculini en diálogo con TN tras el hallazgo.
Una vez que la encontraron, las autoridades dieron por finalizado el operativo que durante más de un día movilizó a efectivos policiales, además de bomberos y personal especializado.
Ahora la investigación quedó centrada en reconstruir qué ocurrió durante las horas en las que L.B. permaneció desaparecida. Por el momento, la causa se encuentra bajo secreto de sumario y el fiscal Guillermo Monti no dio detalles sobre las distintas hipótesis que se analizan.
