Elegida en las listas de La Libertad Avanza y elegida en 2024 para presidir la Comisión de Juicio Político, cargo que nunca le reconocieron oficialmente las autoridades de la Cámara baja, la diputada nacional Marcela Pagano presentó un proyecto de resolución para impulsar el juicio político contra el presidente Javier Milei, por considerar que incurrió en la causal de “mal desempeño” prevista en la Constitución Nacional.
La iniciativa solicita que el expediente sea remitido a la Comisión de Juicio Político para que investigue los hechos denunciados y determine si corresponde formular acusación ante el Senado.
En los fundamentos del proyecto, Pagano cuestiona la actuación del mandatario durante un acto político realizado el 25 de julio en la ciudad brasileña de San Pablo, donde participó de la proclamación de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Según la diputada, en esa ocasión Milei calificó al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como “presidiario” y “ladrón”, además de referirse al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes como “basura calva”.
La legisladora sostiene que esas expresiones provocaron una reacción diplomática de máxima gravedad por parte del gobierno brasileño, que convocó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. Según el texto, se trató de la medida de protesta más severa adoptada por Brasil frente a la Argentina en las últimas décadas.
Pagano argumenta que el juicio político no requiere la existencia de un delito, sino que puede fundarse en una conducta incompatible con las responsabilidades institucionales del cargo presidencial. En ese sentido, afirma que Milei vulneró su deber constitucional de conducir las relaciones exteriores en beneficio del país.
El proyecto enumera cuatro cargos principales. El primero refiere al presunto daño provocado a las relaciones diplomáticas con Brasil. El segundo apunta a una supuesta intervención en el proceso electoral interno de ese país, al participar en un acto de campaña de un candidato opositor al actual mandatario.
El tercer cargo está vinculado al posible perjuicio económico derivado del deterioro de la relación bilateral. La diputada recuerda que Brasil es el principal destino de las exportaciones industriales argentinas y advierte sobre el impacto que podría tener una crisis diplomática en sectores como el automotriz, autopartista, químico y alimenticio.
Por último, Pagano acusa al Presidente de afectar la dignidad de la investidura presidencial mediante expresiones que, a su entender, deshonran la tradición diplomática argentina.
En el texto también se destaca la importancia estratégica de la relación entre ambos países, recordando antecedentes como la Declaración de Foz de Iguazú, la creación del Mercosur y la cooperación bilateral en materia nuclear. Según la autora de la iniciativa, “cuarenta años de política de Estado no pueden quedar a merced del exabrupto de un mandatario en un acto partidario extranjero”.
