“Estamos siguiendo de cerca el reciente aumento en las tasas de morosidad de los hogares; sin embargo, no consideramos que esto represente un riesgo significativo para la estabilidad financiera del país”. Así lo señaló Julie Kozack, vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de una conferencia de prensa ofrecida este jueves en Washington.
La funcionaria relativizó el tema afirmando que “básicamente, observamos que el endeudamiento de los hogares en Argentina se mantiene en niveles relativamente bajos: ronda el 8 % del PIB, una cifra inferior a la de muchos otros países de América Latina”.
En ese sentido, agregó que “constatamos que los bancos cuentan con niveles adecuados de capital y liquidez, y que disponen de provisiones que cubren más del 85% de sus préstamos en mora”.
La portavoz aseveró que “el sistema bancario del país es bastante reducido”. Por ello, “de cara al futuro, será fundamental profundizar dichos mercados y facilitar mecanismos que permitan canalizar el crédito y el ahorro de los argentinos hacia inversiones y oportunidades de desarrollo”.
Kozack además adelantó que la próxima misión del FMI "está programada para comenzar la semana del 21 de septiembre para la tercera revisión".
Kozack, en línea con distintas expresiones del FMI, volvió a elogiar el programa aplicado por el gobierno de Javier Milei. Dijo que “Argentina ha logrado avances notables en la estabilización de su economía. El país ha registrado superávits fiscales primarios durante dos años consecutivos, algo que no ocurría desde hace quince años. Ha logrado reducir la inflación a cerca del 30%, ha retomado la senda del crecimiento y ha reducido la pobreza”.
También ponderó que “se están recomponiendo las reservas internacionales” y destacó “el fortalecimiento de la confianza de los mercados, lo que se ha traducido en menores costos de endeudamiento, mejoras en las calificaciones crediticias y una creciente cartera de proyectos de inversión privada”.
Al referirse al futuro del país, el organismo considera que “la prioridad clave para Argentina sigue siendo fortalecer aún más sus marcos de políticas y su resiliencia económica”.
Detalló que esto implica continuar recomponiendo el colchón de reservas —proceso que ya está en marcha—, seguir reduciendo los riesgos de financiamiento, preservar el ancla fiscal establecida y reforzar los marcos de políticas para preparar al país ante futuras perturbaciones.
En particular, consideró que las propuestas de reforma orientadas a fortalecer el mandato y la independencia del Banco Central “deberían contribuir al proceso de desinflación y, en última instancia, conducir a una mejora de los ingresos reales de los hogares argentinos a largo plazo”.
