Antonio Benítez, marido de Laudelina (la tía de Loan Peña) y uno de los acusados por la desaparición del nene, contó cómo fueron los minutos previos al hecho, ocurrido durante la tarde del 13 de junio de 2024 en Corrientes. “De repente dejé de verlo y me agarró desesperación”, relató durante su declaración ante el tribunal.
Benítez comenzó su relato reconstruyendo los movimientos de esa mañana. Contó que cerca de las 8 llevó a Laudelina -su mujer- al campo de la abuela Catalina, donde tenía que cocinar, y después regresó a su casa.
Más tarde, alrededor de las 9:30, salió nuevamente en camioneta junto a un conocido suyo, Fabián, quien quería ir al campo a buscar a Sebastián González. Cerca de las 10:40 regresó a su casa y, alrededor de las 11:30, volvió a salir para buscar a su hijo a la escuela.
Después de retirar al chico, Benítez contó que pasó por un lugar donde estaban sus caballos y luego tomó el camino hacia la casa de Catalina. Allí se encontró con Laudelina, Victoria y Pérez. Según su relato, poco después llegaron Ramírez, Camila y los demás integrantes del grupo. Se sentaron a almorzar y Loan quedó junto a José.
El acusado de 40 años aseguró que durante la comida se sintió incómodo por la presencia de Pérez y Caillava y por la conversación que mantenían con Catalina y José. “Son de clase alta -Pérez y Caillava-, me sentía incómodo porque empezaban a hablar de temas de política que no entendía nada”, dijo. Ante esta situación, se levantó de la mesa y salió hacia el naranjal. Dijo que empezó a bajar naranjas y que, unos 15 o 20 minutos después, llegaron Ramírez, Mónica Millapi y los chicos.
“Los chicos sacaron y empezaron a tomar”, explicó. Según su declaración, su hijo tomó primero una naranja y después le dio otra a Loan. Los nenes estaban jugando cuando Ramírez recibió una llamada telefónica y se alejó para atender.
Después, siempre según Benítez, el grupo comenzó a caminar. “Pasando un puente, iba adelante y se iba Ramírez segundo y creo que los chicos iban entre el medio y última quedó Mónica”, relató.
Fue entonces cuando uno de los chicos comenzó a gritar “tío, tío”. Benítez preguntó qué había ocurrido y uno de los menores respondió que la tía decía que faltaba un nene. Benítez aseguró que miró al grupo y advirtió que Loan ya no estaba.
“Ramírez me dijo: ‘¿no se habrá ido a la casa?’”, declaró. Según su reconstrucción, eran las 14.24 cuando intentó comunicarse con Laudelina. Un minuto después volvió a llamarla y le preguntó si Loan estaba allí. Ella le respondió que el nene se había ido hacia donde ellos estaban, pero Benítez dijo que no lo veía.
“Lo fui a buscar y me entró la desesperación”
El sospechoso contó que volvió junto a Ramírez hacia el lugar donde habían estado juntando naranjas y revisaron la zona, pero no encontraron a Loan. Después comenzó a recorrer otros sectores y, cerca de las 14.35, se encontró con Camila. Le preguntó si había visto al nene y ella le respondió que no.
Luego, Benítez regresó hasta la casa de Catalina, dejó la bolsa de naranjas y salió en moto para continuar la búsqueda. “Lo fui a buscar y me entró la desesperación”, sostuvo ante el tribunal. También dijo que recorrió unos dos kilómetros hasta llegar al campo de González para preguntar si habían visto pasar al chico, pero la respuesta fue negativa.
En ese momento, volvió hacia lo de Catalina, donde se encontró con su hijastra Macarena y su hija, a quienes también les pidió que se sumaran a la búsqueda. Benítez ubicó esa escena alrededor de las 15:30 y aseguró que después continuó recorriendo la zona del naranjal y distintos sectores del campo, pero no logró encontrar a Loan.
La falsa alarma y la detención
Benítez también detalló que en un momento determinado de la búsqueda les informaron que habían encontrado a Loan. “Dijeron que encontraron a Loan y yo me puse a llorar de la alegría”, contó ante el tribunal. Sin embargo, aseguró que nadie pudo explicar quién había dado esa información.
“Báez (el jefe del comisario Walter Maciel, también imputado) después dijo que fue una falsa alarma y ahí nos dio la desesperación de nuevo”, sostuvo. Según su relato, el oficial les explicó entonces que policías de las localidades de 9 de Julio, Santa Lucía y Goya se iban a dividir en grupos para continuar con la búsqueda.
Más tarde, Benítez contó que fue interceptado por un policía. “Me dijo: ‘Subite al vehículo’, me esposa, me saca el teléfono, me pide el código del teléfono y se pone a revisarlo”, declaró. También aseguró que Macarena Delgado -oficial de la policía de Santa Lucía- le repetía durante ese momento: “Decí la verdad”.
El acusado sostuvo que el agente le informó que estaba detenido y que sería trasladado a 9 de Julio. Según su versión, durante el viaje le cubrieron la cabeza y fue golpeado por dos efectivos. “Un policía que iba de mi costado me pegó tres trompadas en la costilla. Después, otro policía me pegó en la cabeza y me dijo que ‘me iban a hacer hablar’ por la fuerza”, afirmó.
“Creo que Laudelina sabe la verdad”
Benítez contó que en septiembre se enteró de que Laudelina Peña había declarado que la desaparición de Loan había sido un accidente. “Yo sigo enojado con ella porque no sé bien qué pasó, qué vio ella, por qué tuvo que esperar tanto tiempo y decir que fue un accidente”, sostuvo, a la vez que dijo que ya no están en pareja.
Según su relato, después pudo hablar con ella y le preguntó qué había ocurrido. Laudelina le habría dicho que no podía explicárselo porque estaba “amenazada, al igual que su abogada, la doctora Chirivín”. Benítez aseguró que durante una videollamada le preguntó directamente quién las amenazaba, aunque ella no dio detalles.
También recordó que posteriormente Laudelina salió a desmentir que su declaración hubiera sido parte de una estrategia del abogado José Codazzi. “Ya no sé si creerle todo lo que dijo. Eso me afecta mucho porque no sé por qué tuvo que mentir tanto”, expresó.
Finalmente, Benítez planteó ante el tribunal que cree que su expareja sabe con certeza qué ocurrió con el nene de cinco años: “Creo que Laudelina sabe la verdad. Yo la vi cuando estuvo declarando y mirándola a los ojos, ella estaba diciendo la verdad cuando declaró que fue un accidente”.
