El presidente Javier Milei reiteró: "Si nuestro gobierno es reelecto, 2028 será el mejor año económico de nuestra historia". Fue en su exposición ante empresarios europeos en la Argentina Week de París. Además redobló las críticas a la oposición, a la que tildó de "malintencionada", y dijo que "sigue enfrascada en un mundo que ya no existe". Agradeció a los gobernadores que lo acompañaron, y destacó que "hacer a la Argentina grande nuevamente está por encima de cualquier bandería politica".
El mandatario destacó: "Quiero comenzar con una verdad simple, pero poderosa: cualquier inversor que siga de cerca a la Argentina sabe que, si nuestro gobierno es reelecto en 2027, 2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia. Eso se va a ver tanto en los mercados financieros como en la economía real".
MIlei planteó: "Si nosotros el año que viene repetimos el resultado, ganaríamos en primera vuelta. Además pasaríamos a tener el control de Diputados y estaríamos a muy pocos senadores de tener el control de la Cámara Alta. Por lo tanto, si en 30 meses hemos sido el Gobierno más reformista de los últimos 100 años, todos juntos, imagínense con un Congreso totalmente favorable".
"Recibimos un país quebrado", dijo, y además destacó "la enorme gestión del mejor ministro de Economía de la Argentina, Luis Caputo, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el canciller Pablo Quirno". Luego, planteó: "En la anterior Argentina Week recibimos anuncios por más de 16 mil millones de dólares y esperamos que esta gira sea más fructífera".
Milei advirtió: "Durante estos primeros casi tres años de nuestra gestión logramos lo que muchos decían que era imposible. Heredamos un Estado quebrado que estaba camino a una de las peores crisis de su historia, y entendimos que la raíz del problema era sencillamente que teníamos un Estado gigantesco que no podía financiar su gasto".
El Presidente mencionó: "Teníamos un déficit de cinco puntos del PBI en el Tesoro y otros diez en el Banco Central, lo cual era una situación trágica y que nos dejaba al borde de una hiperinflación. Solo para tener un orden de magnitudes, teníamos cuatro bases monetarias venciendo a un día en el Banco Central en pasivos remunerados y teníamos el equivalente de diez bases monetarias venciendo a un día en la deuda financiera en pesos del Tesoro Nacional".
