El Hospital San Bernardo continúa fortaleciendo su sistema integral de seguridad con el objetivo de resguardar a pacientes, familiares, trabajadores y bienes de la institución.
El Servicio de Seguridad, dependiente del Programa Jurídico, lleva adelante tareas de vigilancia, monitoreo y prevención a través de un esquema que combina seguridad física, tecnología y trabajo articulado con organismos provinciales.
Actualmente, el nosocomio cuenta con más de 30 agentes de seguridad distribuidos estratégicamente en accesos, áreas de circulación y sectores de internación, garantizando presencia permanente en puntos clave del establecimiento.
Además, dispone de 200 cámaras de vigilancia instaladas en distintos espacios. El sistema es monitoreado las 24 horas por personal capacitado y permite detectar de manera temprana situaciones irregulares o hechos delictivos.
Esa institución sanitaria también trabaja de manera coordinada con el Ministerio de Seguridad y cuenta con una oficina policial dentro de la institución, que interviene en distintos incidentes y colabora en su seguimiento.
En el marco de la próxima inauguración del nuevo bloque crítico, está prevista la incorporación de 100 nuevas cámaras de última generación, lo que permitirá ampliar la capacidad de monitoreo y prevención.
El establecimiento posee una central de incendios supervisada por el Servicio de Seguridad, desde donde se monitorean posibles emergencias y se activan protocolos de respuesta rápida ante cualquier incidente.
Diariamente, alrededor de 2500 personas circulan por el hospital San Bernardo, por lo que el fortalecimiento de las medidas de seguridad resulta fundamental para garantizar un entorno más seguro y protegido para toda la comunidad hospitalaria.
