Según el relevamiento realizado por MiObraSocial.com.ar entre afiliados activos. El 49,5% considera alta la probabilidad de dejar su prepaga en los próximos seis meses, mientras que apenas el 21,6% descarta por completo esa posibilidad.
El dato no aparece aislado. El 57,6% de los afiliados ya bajó a un plan más económico en el último año o lo evaluó seriamente sin concretarlo, lo que muestra que el ajuste frente a la cuota mensual es, para la mayoría, un proceso que ya está en marcha.
Pero el dato más preocupante surge al analizar qué ocurre con quienes finalmente abandonan la medicina prepaga. Según el relevamiento, el 62% de las personas que se dieron de baja en los últimos 12 meses hoy no tiene ni obra social ni cobertura privada, por lo que depende exclusivamente del sistema público de salud.
El informe agrega que apenas el 9% logró migrar a una prepaga más económica, mientras que el 29% pasó a atenderse únicamente a través de una obra social. Además, derriba otro de los mitos habituales: quienes dejan el sistema privado no son afiliados ocasionales. El 53% había permanecido más de cinco años en su prepaga antes de darse de baja y otro 32% llevaba entre uno y cinco años. En otras palabras, el 85% eran usuarios de larga permanencia.
Por su parte, desde la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación, indican que hoy en la Argentina hay algo más de ocho millones de afiliados al sistema de medicina prepaga. Claudio Stivelman, a cargo de la mencionada entidad, detalla que en los “últimos tres años, los afiliados de prepagas de manera directa crecieron en más de 370 mil personas”.
En la misma línea, la Unión Argentina de Salud, afirma que el “universo total de personas con cobertura se mantiene estable, con tendencias de crecimiento en determinados segmentos”.
