La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género en perjuicio de quien fuera su esposa.
Este jueves 16, al reanudarse la audiencia de debate, declararon dos mujeres que, al momento del hecho, trabajaban como empleadas domésticas en la casa de la pareja.
Una de ellas cumplía tareas por la mañana y otra por la tarde. En general, se refirieron a la cotidianeidad del hogar, de los vínculos y las actividades de la familia.
La trabajadora del turno tarde contó ante el Tribunal que actualmente se encuentra colaborando con el cuidado de los menores y que dos de ellos le manifestaron su decepción por no poder ser oídos en el juicio por la muerte de su madre.
Relató aspectos del día del hecho y cómo tomó conocimiento de lo sucedido. Describió a la víctima como una persona alegre, comprometida con sus estudios y enfocada en proyectos personales. Sin embargo, recordó situaciones en las que la vio llorando dentro de su vehículo, aunque luego retomaba su actitud habitual.
También mencionó un episodio en el que, en una situación doméstica donde Kvedaras renegaba por el polvo de una obra en la casa, el acusado reaccionó de manera agresiva, la zamarreó, la empujó y la llevó hacia otro sector de la vivienda.
En relación con la organización del hogar, indicó que la víctima tenía un rol central en la coordinación de las tareas domésticas y en el cuidado de los hijos, aportando además detalles sobre el comportamiento de los menores.
Luego, de forma conjunta, brindaron su testimonio dos profesionales del Servicio Social del Poder Judicial en relación con un informe que realizaron en 2023 sobre el acusado.
La fiscal Sodero cuestionó la parcialidad del informe realizado, porque no incluyó testimonios del entorno de la víctima. A lo que los profesionales reconocieron que se elaboró sobre los dichos del imputado, de miembros de su familia, de su entorno laboral, un amigo, un cobrador de estacionamiento y un empleado de la finca.
Sobre lo expuesto respecto al vínculo que mantenía la pareja, donde consigna que no se detectó una relación asimétrica, sino una dinámica con cierto grado de independencia pese a la dependencia económica de la víctima, la fiscal Sodero Calvet hizo foco y solicitó precisiones a las trabajadoras sociales sobre los criterios empleados para obtener aquellas conclusiones.
Al finalizar la jornada los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, dispusieron un cuarto intermedio hasta este viernes 17 de abril para continuar con la ronda de testimoniales.
