Sección: Salta

Justicia

Estafó con criptomonedas, fue condenado, pero no irá a la cárcel

El acusado ofrecía una rentabilidad mensual del 10 % y recibió dinero de tres personas con las que mantenía una relación de amistad. Reconoció un perjuicio económico de 164 mil dólares.

Estafó con criptomonedas, fue condenado, pero no irá a la cárcel

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, representó al Ministerio Público Fiscal de Salta en la audiencia en la que Nicolás Mendioroz Juncosa reconoció su responsabilidad penal por el delito de estafa (tres hechos), en concurso real, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado.

La Fiscalía y la defensa habían acordado una pena de dos años y siete meses de prisión. Sin embargo, el juez interviniente resolvió imponer una condena de dos años de prisión de ejecución condicional, además del cumplimiento de reglas de conducta y la realización de tareas comunitarias.

Durante la audiencia, Mendioroz Juncosa reconoció un perjuicio económico de 164 mil dólares ocasionado a los damnificados.

La investigación, dirigida por la fiscal penal de UDEC, Ana Inés Salinas Odorisio, se inició a partir de tres denuncias de hombres que mantenían relaciones de amistad con el condenado, quien les había ofrecido invertir dinero en criptomonedas, con una rentabilidad mensual prometida del 10%.

Las operaciones se concretaron durante 2021. Inicialmente, los inversores recibieron los rendimientos comprometidos, pero posteriormente los pagos comenzaron a interrumpirse.

En febrero de 2022, los damnificados tomaron conocimiento de que el acusado había abandonado el país. Con posterioridad, Mendioroz Juncosa reconoció haber perdido el capital que le habían confiado.

En el marco de la investigación, la UDEC dispuso distintas medidas para esclarecer las operaciones denunciadas y determinar la responsabilidad penal del investigado.

En junio de 2023, la Fiscalía lo citó a una audiencia de imputación a la que no compareció, por lo que solicitó su declaración de rebeldía, detención y captura internacional.

La causa avanzó hasta la instancia en la que el acusado reconoció los hechos atribuidos y su responsabilidad penal, lo que permitió arribar a un acuerdo de juicio abreviado entre las partes y al posterior dictado de la sentencia condenatoria.