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El empleo privado registrado perdió más de 9.000 puestos en mayo y acumuló un año de caídas

El salario real promedio del empleo registrado privado cayó 0,9% en junio, después de haber retrocedido 2,9% en mayo. Como consecuencia, por primera vez en 20 meses quedó por debajo del nivel de noviembre de 2023.

El empleo privado registrado perdió más de 9.000 puestos en mayo y acumuló un año de caídas

El mercado laboral continúa débil y volvió a caer en mayo al perder más de 9.000 empleos privados registrados. Si bien hubo una desaceleración de la baja en el total de los puestos formales, se explicó principalmente por el crecimiento del monotributo y de los trabajadores de casas particulares. En paralelo, el salario real del sector privado volvió a perder poder adquisitivo en junio y acumuló su segundo mes consecutivo de caída.

El empleo registrado privado perdió 9.059 puestos (-0,15%), aunque el público tuvo una suba marginal de 736 puestos (+0,02%) y en casas particulares hubo un aumento de 1.352 empleos (+0,3%), según datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que difunde la Secretaría de Trabajo. El monotributo, por su parte, tuvo un incremento de 2.676 nuevos inscriptos, mientras que los trabajadores autónomos registraron una baja de 3.059 (-0,79%).

En el último año, el empleo privado registrado perdió 135.438 puestos de trabajo (-2,16%), mientras que en el sector público la caída fue considerablemente menor, pese a que uno de los principales ejes del discurso libertario fue la reducción del empleo estatal. En ese período, el empleo público se redujo en 16.701 puestos, apenas un 0,49%.

En casas particulares hubo un incremento de 6.319 empleos (+1,4%), mientras que entre los autónomos se registró una baja de 6.514 (-1,65%). Entre los monotributistas, hubo 42.672 nuevos inscriptos, y en el segmento social otros 2.967 (+1,3%).

Pese al incremento del régimen simplificado, la caída del empleo formal fue mucho más alta y este segmento no logró albergar siquiera la mitad de la pérdida total de puestos de trabajo.

La caída por sectores no fue homogénea y responde a una lógica similar a la baja de las ramas de actividad. Industria manufacturera (-52.341; -4,5%), Comercio (-39.154; -3,1%), Transporte, almacenamiento y comunicaciones (-13.915; -2,69%) e Intermediación financiera (-6.924; -4,6%) acumulan retrocesos persistentes desde junio del año pasado. En conjunto, estos sectores representan el 49% del empleo asalariado registrado privado, unos 3 millones de trabajadores.

En contraste, algunas ramas comenzaron a mostrar señales diferentes. Agricultura, ganadería y silvicultura y Explotación de minas y canteras registraron una mejora desde febrero. Aun así, el sector más ganador del modelo continúa con una caída del empleo en el último año: 3.503 puestos menos (-3,88%). Otras ramas, como Construcción, Hoteles y restaurantes y Otros servicios, desaceleraron el ritmo de destrucción de puestos.

Desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, la caída se amplía a 241.176 puestos (-3,78%) entre los privados registrados, 79.865 (-2,3%) entre los públicos y 16.324 (-3,52%) en casas particulares. Los autónomos, en tanto, pasaron a terreno negativo, con 119 puestos menos (-0,03%), mientras que el monotributo sumó 160.573 nuevos inscriptos (+7,88%).

De cara a junio, la situación no mostró mejoras. El empleo privado registrado en empresas de diez o más trabajadores de los principales aglomerados urbanos cayó otro 0,1% mensual, según datos de la Encuesta de Indicadores Laborales. La contracción fue algo mayor en el interior del país, donde llegó al 0,2%, frente al 0,1% del Gran Buenos Aires.

Por su parte, el salario real promedio del empleo registrado privado cayó 0,9% en junio, después de haber retrocedido 2,9% en mayo. Se trató del segundo mes consecutivo de pérdida y, como consecuencia, por primera vez en 20 meses quedó por debajo del nivel de noviembre de 2023, exactamente un 0,6% por debajo de aquel punto de referencia.

El retroceso se produjo pese a la desaceleración de la inflación. La explicación está en que los salarios nominales redujeron su ritmo de crecimiento todavía más rápido que los precios. Mientras durante los primeros cuatro meses de 2026 las remuneraciones nominales aumentaron en promedio 2,1% mensual, durante abril y mayo el incremento promedio fue de apenas 1%, según el Panorama mensual del trabajo registrado, elaborado por la Secretaría de Trabajo.