La audiencia de debate es presidida por la jueza Gabriela Romero Nayar, vocal del Colegio de Jueces del distrito centro. Por el Ministerio Público interviene la fiscal Luján Sodero Calvet, de la Unidad Especializada en Femicidios. La defensa está a cargo de Roberto Reyes.
En sus alegatos iniciales, la fiscal presentó su teoría del caso y desgranó las bases de su acusación: tentativa de homicidio calificado por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género. Hizo un relato sucinto de los sucesos denunciados por la víctima, una mujer con quien el imputado mantenía una relación de pareja desde hacía alrededor de dos años. La damnificada refirió que la noche del hecho había ido a bailar a un boliche con unas amigas. De regreso a su domicilio comenzó a recibir mensajes del acusado y, al llegar, él la recibió ofuscado y comenzaron a discutir. Le pidió que se calmara y se fue a dormir. Poco después despertó y advirtió que él estaba sentado en el borde de la cama, desnudo. Le pidió que se vistiera y él reaccionó violentamente. Comenzó a agredirla con golpes de puño en la cara y en la cabeza. La víctima contó que en un momento perdió el conocimiento y, cuando reaccionó, él volvió a atacarla, tomándola del cuello e impidiéndole respirar. Dijo que le suplicó que la dejara pero él no paró. Sólo se detuvo cuando ella se quedó inmóvil. Entonces él se alejó y la mujer aprovechó para salir de la casa y para pedir ayuda a sus familiares, que la trasladaron al hospital.
Para la fiscalía, el imputado puso en riesgo la vida de su pareja porque dirigió su agresión a partes vitales del cuerpo (cabeza y cuello). Además, sostuvo que el ataque cesó por factores externos, ya que dejó de golpearla cuando ella se quedó inmóvil y él pensó que estaba muerta. También hizo referencia a que no se trató de un hecho aislado puesto que el sujeto ya había protagonizado otros episodios de violencia contra su pareja.
Por su parte, el defensor técnico esgrimió su hipótesis del caso rechazando el encuadre jurídico del Ministerio Público Fiscal. Sostuvo que existen dudas en cuanto a lo relatado por la víctima y señaló que las circunstancias hacen presumir que el riesgo de vida no existió.
Seguidamente se dio inicio a la recepción de declaraciones testimoniales. Compareció en primer término la denunciante.
Está previsto que la audiencia se extienda hasta el martes.