La reapertura de la investigación por el asesinato de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni volvió a quedar envuelta en la polémica luego de que Elizabeth Yapura, esposa de Clemente Vera, fuera trasladada por la fuerza para la realización de una muestra de ADN compulsiva.
La medida había sido resistida por la defensa de la familia Vera, que desde hace semanas venía impugnando judicialmente el procedimiento. Yapura ya se había negado anteriormente a someterse al estudio de manera voluntaria, situación que derivó en la orden judicial para concretar el hisopado de forma obligatoria.
Los abogados defensores argumentaron que la mujer atraviesa un delicado tratamiento oncológico y solicitaron que fueran ellos mismos quienes la trasladaran para evitar una situación traumática. Sin embargo, finalmente el procedimiento se realizó bajo custodia.
La controversia aumentó luego de que la defensa denunciara presuntas irregularidades dentro del expediente judicial. Según sostienen, primero se habría extraviado parte de la documentación de la causa y posteriormente desapareció la impugnación presentada contra la medida compulsiva.
Además, los letrados cuestionaron que el procedimiento avanzara pese a que, según afirman, todavía no existía una resolución formal sobre la impugnación presentada ante la Justicia.
Otro de los puntos en discusión fue la participación de un perito de parte durante la extracción de ADN. De acuerdo con la defensa, inicialmente el Ministerio Público Fiscal habría autorizado la presencia del especialista propuesto por la familia Vera, aunque luego esa decisión quedó en duda.
Mientras tanto, familiares y abogados permanecieron este viernes en las instalaciones del CIF a la espera de definiciones respecto a la realización definitiva del hisopado y la autorización formal para el perito de parte.
La situación reaviva la tensión alrededor de una de las causas judiciales más resonantes de la provincia, a más de una década del crimen de las jóvenes francesas ocurrido en Salta.
