La investigación fue dirigida por la fiscal penal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Verónica Simesen de Bielke.
En la audiencia de juicio abreviado, el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el auxiliar fiscal Mario Boglioli. Luego de recibir la confesión del acusado y con el acuerdo de las partes, la jueza Gabriela González lo condenó como autor del delito de abuso sexual con acceso carnal (dos hechos) a la pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo.
La investigación comenzó tras la denuncia presentada por el padre de una adolescente de 14 años con retraso madurativo. El hombre relató que, durante una reunión en el establecimiento educativo al que asistía su hija, le informaron que la menor había manifestado estar embarazada y que, por ese motivo, no podía realizar actividades físicas.
A partir de esa situación, el denunciante trasladó a la adolescente al hospital, donde se confirmó el embarazo. Allí, la menor le contó que no recordaba con precisión la fecha del hecho, pero que el acusado había concurrido a su vivienda con el pretexto de buscar unas herramientas. Al advertir que se encontraba sola, la obligó a mantener relaciones sexuales y le pidió que no le contara lo ocurrido a su padre.
Durante la investigación, la adolescente prestó declaración en Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), oportunidad en la que brindó mayores precisiones sobre los hechos. En ese testimonio relató que había conocido al acusado a través de un amigo y que, en una primera oportunidad, concurrió a su domicilio, donde la obligó a mantener relaciones sexuales. Asimismo, ratificó que, en una segunda oportunidad, el acusado fue hasta su vivienda con el pretexto de buscar unas herramientas y volvió a vulnerar su integridad sexual.
