El exintendente de Aguas Blancas, Carlos "Conejo" Martínez, se fugó el sábado, justo cuando iban a detenerlo en una investigación federal que lo señala como presunto jefe de una organización de lavado de activos del narcotráfico. Permanece prófugo, con pedido de captura. Por antecedentes de contactos judiciales, se sospecha que pudo haber sido advertido por una filtración, aunque aún no está confirmado.
La causa, impulsada por la Procunar y la Procelac tras cerca de dos años de pesquisas, derivó en 32 allanamientos y 11 detenidos, entre ellos su hijo, su hija, su exmujer, su pareja actual y dos contadores. Otro sospechoso también está prófugo.
El martes, el juez federal de Orán, Gustavo Montoya, imputó a los detenidos en una audiencia de seis horas. Dispuso prisión preventiva para siete y medidas menos restrictivas para otros cuatro. Rechazó además declarar la causa de trámite complejo, como pedía la fiscalía. Montoya le dio seis meses para concluir la investigación.
En diciembre de 2025, Martínez fue condenado en una causa provincial a un año y dos meses de prisión por violación de secretos y entorpecimiento de acto funcional, vinculada a la investigación por el crimen de su hermano, César "Oreja" Martínez. En un juicio abreviado admitió haber recibido y compartido información confidencial del expediente. Cumplió la pena en su domicilio.
