El costo de la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, trepó un 2,2% en junio, lo cual implicó una aceleración de los precios respecto del mes previo. Sucedió pese que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece el umbral de indigencia, mostró una mayor calma, en sintonía la inflación general.
Los datos publicados por el INDEC este martes mostraron que, por noveno mes consecutivo, la CBT mostró un alza superior al 2,2%. De este modo, una familia "tipo", compuesta por una pareja de adultos con dos hijos en edad de escuela primaria, necesitó $1.531.473 para no ser considerada pobre.
Por su parte, la CBA aumentó 1,3% en junio, por encima del 2,2% de mayo, pero arriba del 1,1% de abril. Con estos números, una familia tuvo que obtener ingresos por un valor mínimo de $689.852 para no caer en la indigencia.
Las menores subas en alimentos explicaron durante el mes en cuestión buena parte de la desaceleración en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que ascendió 1,9%. En efecto, la división de Alimentos y bebidas, que es la de mayor peso en el IPC exhibió su incremento más bajo desde junio de 2025, fundamentalmente por la estabilidad en el precio de la carne y las caídas en frutas.
Las vacaciones de invierno agregaron leña al IPC, expresado en los ajustes que se observaron en los paquetes turísticos y diferentes servicios de Recreación y Cultura. También tuvieron una relevante incidencia alcista los aumentos en las tarifas de electricidad, en los alquileres y en medicamentos.
