La morosidad en familias superó por primera vez, desde que hay registros, el 10%. Los números más preocupantes se volvieron a observar en las líneas de préstamos personales y tarjetas de crédito, en un contexto de tasas de interés volátiles y salarios que no logran imponerse sobre la inflación.
Este viernes el Banco Central (BCRA) confirmó un dato que ya venía circulando en informes privados y es el que el ratio de irregularidad en los créditos alcanzó el 10,6% en enero, cuando en noviembre de 2024 era de apenas 2,5%.
En préstamos personales la morosidad se elevó del 12% al 13,2%. Cabe resaltar que la tasa nominal anual (TNA) promedio para este tipo de financiamiento se comenzó el año en el 68,4%; si bien es menor al 77% registrado en el promedio del segundo semestre de 2025, la cifra sigue superando ampliamente a la inflación esperada para el próximo año.
En tarjetas de crédito la mora ascendió desde el 9,3% al 11% y en créditos con garantía prendaria pasó del 5,8% al 6,3%. Mucho más estable fue la situación en los créditos hipotecarios, donde el porcentaje subió apenas del 1,2% al 1,3%.
