Javier Milei va contra la ley de Etiquetado Frontal de alimentos. En medio de las internas que atraviesan al Gobierno, la Casa Rosada se prepara para enviar en las próximas horas una nueva tanda de proyectos al Congreso; entre ellos, hay uno en carpeta para derogar la iniciativa que obliga a las alimenticias a colocar octógonos negros en los envases para advertir sobre el exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías, entre otros ítems, para promover una alimentación más saludable y prevenir enfermedades crónicas. Los motivos.
En nombre de la “batalla cultural”, las usinas libertarias trabajan en una serie de proyectos de desregulación e iniciativas que buscan sacar al estado del medio. En las últimas horas, La Libertad Avanza se anotó un poroto en este sentido, con la media sanción de la ley Hojarasca, que deroga más de 60 leyes que el oficialismo considera obsoletas, sin aplicación práctica o incompatibles con la Constitución.
Ahora va por más. “La Casa Rosada va a enviar un proyecto para derogar la ley de Etiquetado Frontal”, dijeron fuentes del oficialismo a este medio. Se trata de la iniciativa sancionada en 2021, que dividió aguas dentro y fuera del Congreso pero que, sobre todo, fue fuertemente resistida por la industria alimenticia.
A grandes rasgos la ley estableció que los alimentos envasados y bebidas analcohólicas deben exhibir en su cara principal sellos negros con forma de octógono, que alerten sobre el exceso de determinados nutrientes críticos o calorías basados en perfiles nutricionales específicos: azúcares, sodio, grasas y calorías.
Al mismo tiempo, el texto obliga a que los envases adviertan (con etiquetas rectangulares) si los productos contienen cafeína o edulcorante y aconsejar que no sean consumidos por niños. También con la mira puesta en las infancias, la Ley de etiquetado frontal de alimentos prohibió que aquellos alimentos que contengan al menos uno de los sellos incluya, en sus envases, personajes infantiles o promesas de regalos.
