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Cayó con fuerza la tasa de natalidad en la última década

Aunque es un fenómeno global, Argentina presenta rasgos propios y, según expertos, abre una ventana de oportunidad de 15 años para reformar salud, educación y mercado laboral.

Cayó con fuerza la tasa de natalidad en la última década

Baja de natalidad, un fenómeno que ningún país pudo revertir hasta el momento, pero que también habilita nuevas oportunidades.

Hasta hace no mucho, la caída en la tasa de la natalidad y el envejecimiento poblacional era considerados temas ajenos a la realidad argentina. Se lo creía fenómenos propios de los países desarrollados de Europa, como Italia o España, y del Extremo Oriente, como Japón o Corea del Sur. Sin embargo, los últimos datos del Ministerio de Salud fueron contundentes: los nacimientos se redujeron casi a la mitad en la última década.

Se trata de un fenómeno que comienza hace más de un siglo en el país, de acuerdo al investigador principal de Protección Social y Dirección Ejecutiva de CIPPEC, Rafael Rofman. "En Argentina arrancó a finales del siglo XIX, cuando empezó a bajar la fecundidad y la mortalidad al mismo tiempo", explicó en diálogo con Ámbito.

Con la natalidad a la baja, economistas y otras voces proyectan un futuro pesimista en las pensiones si no se apuntan al crecimiento económico y el trabajo formal.

El futuro del sistema previsional ante la baja natalidad: qué escenarios se pueden esperar en la Argentina

De todas maneras, comentó: "Lo que sí ocurre particular en Argentina, y que genera este tipo de sorpresas, es que a diferencia de muchos otros países que han tenido un proceso mucho más gradual y continuo, nosotros vamos a los saltos".

En este sentido, subrayó que "la experiencia de países que pasaron por este proceso antes que Argentina muestra que lo que no hay que hacer es tomar los datos de la última década y suponer que eso es lo que va a seguir ocurriendo para siempre. En ciencias sociales no se puede mirar solo el pasado reciente y proyectarlo sin límite hacia el futuro, porque no funciona así".

Además, también descartó la posibilidad de que los vaivenes económicos puedan tener impacto sobre la baja de la natalidad, ya que "las decisiones de tener hijos se suelen vincular mucho más a proyectos de mediano plazo que a cómo está la economía hoy".