Las ventas minoristas de pymes crecieron 0,9% interanual en junio, aunque el dato no alcanzó para revertir la tendencia negativa que arrastra el sector. En la comparación mensual desestacionalizada se verificó una caída de 1,3%, mientras que el primer semestre cerró con una retracción acumulada del 2,5%.
Según el relevamiento de CAME, la mejora frente a junio del año pasado respondió principalmente a dos factores puntuales: la mayor liquidez generada por el cobro del medio aguinaldo y el impulso al consumo derivado del Mundial 2026. Aun así, el comportamiento de los consumidores continúa marcado por la cautela y la búsqueda de promociones.
El informe también refleja un escenario de moderada estabilización entre los comerciantes: la mitad de los consultados consideró que su situación económica se mantuvo sin cambios respecto del año anterior, mientras que disminuyó la proporción de quienes perciben un deterioro. Sin embargo, casi seis de cada diez empresarios creen que el contexto aún no es favorable para invertir.
