Familiares, vecinos y docentes marcharon este lunes para reclamar la aparición con vida de Nancy Godoy, la docente de 52 años que desapareció en Corrientes hace 13 días.
La movilización estuvo encabezada por los tres hijos de la mujer. “Queríamos estar en una marcha. En las anteriores habíamos estado en el campo buscando, pero acá estamos. Damos todo por mi mamá. Quiero que aparezca viva y sana”, expresó Sebastián, uno de ellos, en diálogo con TN.
La marcha ocurrió luego de que el fiscal a cargo de la investigación detuviera a un peón por entorpecimiento de la investigación. Se trata de Ezequiel Bordón, quien se encargaba junto a otro hombre de escoltar a la docente hasta la escuela en la localidad de Esquina. Ambos habían sido demorados como sospechosos.
Más temprano, la Policía encontró ropa y una cuchilla con manchas de sangre durante un allanamiento en la casa de uno de los sospechosos. Los elementos fueron secuestrados y están siendo peritados para determinar si la sangre es humana, según confirmó Sebastián.
En ese sentido, detalló que los investigadores secuestraron una camisa, una bombacha de campo y una cuchilla con sangre en la casa de uno de los peones. “Están peritando las cosas que encontraron en la casa de un sospechoso”, señaló el hombre.
El caso se investiga desde el 6 de octubre, cuando la mujer fue vista por última vez al salir rumbo a la Escuela Rural Nº 626 del paraje El Malezal.
El último contacto y la angustia de la familia
La última vez que la familia vio a Nancy fue el martes 6 de octubre, cuando salió de su casa a las 6 de la mañana rumbo a la escuela rural. El último mensaje que recibieron fue al día siguiente, a las 20.45, cuando le escribió a su hijo menor, Sebastián, por WhatsApp: “Hola, bien. Allá”.
El joven contó que su madre solía responder de manera breve y que, tras ese mensaje, intentó contestarle una hora después, pero ya no le llegó la respuesta. Desde entonces, el celular de Nancy se apagó y no hubo más rastros.
“No tenemos noticias todavía. Están jugando con la angustia y los sentimientos de los hijos y de la familia, una vergüenza”, lamentó.
El joven recordó que, durante el primer día de búsqueda, la familia se acercó a la escuela, pero no les permitieron ingresar. “Me asomé por la ventana y vi un jean, un saquito y un equipo de mate de ella por la ventana. Pero no estaba la bolsa transparente que había llevado”, detalló.
Para Sebastián, es imposible que su madre haya abandonado la escuela por decisión propia: “Ella no salió sola del colegio, porque hay que pasar con caballos. Puede ser que la hayan apurado, porque jamás se va a olvidar su ropa. Nos hicieron creer que se fue sola, pero ella no toma, no fuma, es una mujer cristiana, trabajadora y luchadora”.
La familia sostiene que alguien pudo haber engañado a Nancy para sacarla de la escuela. Sebastián explicó que su madre tenía contacto con un matrimonio que le prestaba caballos para movilizarse y con sus peones, ya que hacía menos de tres meses que había asumido el cargo.
