La izquierda regional respira. Luiz Inácio Lula da Silva consiguió lo que hasta hace un mes se vislumbraba imposible y ganó el balotaje de este domingo frente a su rival de derecha dura, Flávio Bolsonaro.
Lula asumirá el 5 de enero próximo, con 81 años que cumplirá el martes, un nuevo período de cuatro años de gobierno. Su reelección sorprendió a todos.
Fue una elección cambiante que dejó perplejo al “bolsonarismo”. Lula tomó la delantera, Bolsonaro lo dio vuelta y al promediar el conteo de la mitad de los votos, el actual presidente volvió a liderar el escrutinio hasta el final.
El tres veces presidente de Brasil tendrá su cuarto mandato no consecutivo. La izquierda regional logró mantener su último gran bastión ideológico ante lo que parecía un avance irrefrenable de la derecha más radical en Sudamérica.
Escrutados más del 96% de los votos, Lula obtenía el 51,74% de los votos frente al 48,26% de su rival del Partido Liberal.
¿Por que ganó Lula?
Pero, ¿cómo fue que Lula logró dar vuelta el resultado de la primera vuelta, en un hecho que jamás se había producido desde el regreso de la democracia en Brasil?
El analista Marco Teixeira, de la Fundación Getúlio Vargas, habló con TN sobre los motivos de esta “virada” en apenas tres semanas tras el triunfo de Bolsonaro por dos puntos sobre Lula (47% a 45%) en el primer turno del 4 de octubre.
“Hay tres factores. Primero, el Partido de los Trabajadores (PT) calibró la campaña y priorizó el mundo digital como una forma de movilizar las calles. El mérito fue del diputado Janones (André Luis Gaspar Janones)”, dijo.
Janones es un influencer conocido como el rey de las redes sociales. En las últimas tres semanas convirtió una campaña analógica en otra digital de enorme penetración electoral.
A los 42 años, este legislador de Minas Gerais logró crear lo que denominó “el ejército de Lula” con 10 millones de fieles seguidores digitales que sacaron al viejo líder progresista del letargo y de una campaña anquilosada y antigua. La campaña cambió y la izquierda logró posicionarse y competir como no lo había hecho en la primera vuelta.
Pero además hubo una masiva “movilización de las calles. En todo el país, sobre todo por los estudiantes, hubo un proceso de movilización y nuevas campañas que se tradujeron en votos, buscando mapear a las personas que votaron a Flavio Bolsonaro o estaban indecisas”, dijo Teixeira.
“Y el tercer factor fue que disminuyeron las abstenciones. Estamos hablando de algo entre el 0,5 y el 2%, pero en un universo de casi 150 millones de votantes es mucho y esto puede haber ayudado a cambiar el juego”, indicó.
“Voy a jubilar a Lula”, había anunciado Flávio Bolsonaro que prometió retirar definitivamente de la vida política al actual presidente si lo vencía en estas elecciones. Pero eso no sucedió. Brasil tendrá cuatro años más de un gobierno de izquierda para disgusto de Donald Trump y Javier Milei.
