Finalmente llegó el mensaje esperado desde el Vaticano. Ante cientos de empresarios reunidos en Buenos Aires durante el 29° Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), el papa León XIV envió una carta en la que exhortó a colocar "a la persona humana y su dignidad" en el centro de la actividad económica y empresarial. Sin embargo, hubo una ausencia tan llamativa como el propio contenido del mensaje: el Pontífice evitó cualquier referencia a una eventual visita a la Argentina y a Sudamérica, una posibilidad que desde hace semanas alimenta especulaciones políticas, empresariales y eclesiásticas.
La carta fue enviada a través del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, y leída durante el encuentro que reunió a dirigentes empresariales, ejecutivos, referentes de la Iglesia y especialistas para debatir sobre liderazgo, inteligencia artificial, productividad y valores humanos en un mundo atravesado por profundas transformaciones tecnológicas.
El mensaje papal se conoció en un contexto particular. En los días previos, la expectativa en torno al documento había crecido significativamente debido a las versiones sobre una posible gira de León XIV por Argentina, que incluiría a Uruguay y Perú hacia fines de noviembre o comienzos de diciembre. Aunque el presidente Javier Milei aseguró públicamente que existían altas probabilidades de una visita al país, desde los ámbitos vaticanos nunca hubo confirmaciones oficiales. Por eso, cada palabra del texto fue observada con especial atención.
El texto leído desde el Vaticano evitó cualquier referencia a una eventual visita a la Argentina, una ausencia que alimentó las especulaciones sobre una posible gira sudamericana prevista para fines de este año.
Una opción que se comenta en ámbitos esclesiásticos criollos es la posiblidad de que visite Uruguay y Perú, pero no todavía la Argentina. Es más, el nuevo nuncio apostólico en el país Michael Wallace Banach recién se instalará en Buenos Aires a fines de junio.
Banach desembarcará en el palacio de la nunciatura de Alvear 1605 después de desempeñarse como nuncio apostólico en Hungría, uno de los destinos más sensibles para el Vaticano en los últimos años por el peso político del gobierno del derrotado Viktor Orbán.
Durante su misión diplomática, el monseñor convivió en Hungría con uno de los líderes más representativos de la nueva derecha global, vinculado políticamente con figuras como Milei, Donald Trump y Jair Bolsonaro, dos de los cuales deben enfrentar comicios decisivos en los próximos meses.
La persona humana en el centro de la economía
León XIV eligió un tono pastoral, aunque con un mensaje que también contiene una definición sobre el rol social de la empresa. "El Santo Padre los anima a poner en el centro de su quehacer aquello que es verdaderamente esencial: la persona humana y su dignidad", señala la carta enviada a los participantes de ACDE.
El Papa además recuperó una definición que ya había formulado para la industria argentina y que hoy vuelve a cobrar relevancia frente al avance acelerado de la inteligencia artificial y la automatización. "El mundo necesita con urgencia empresarios y dirigentes que, por amor a Dios y al prójimo, trabajen en favor de una economía que esté al servicio del bien común", sostuvo el Sumo Pontífice en la carta a la que accedió este cronista.
La frase aparece en línea directa con uno de los ejes centrales de su pontificado: evitar que la tecnología, los mercados o la búsqueda de eficiencia económica terminen desplazando a la persona como centro de las decisiones.
La carta también incluyó una referencia especial a Enrique Shaw, fundador de ACDE, cuya próxima beatificación representa uno de los acontecimientos más importantes para el empresariado católico argentino.
"A la luz del legado de su fundador, Enrique Shaw, cuya próxima beatificación constituye un signo de esperanza, los exhorta a renovar su compromiso de promover empresas como auténticas comunidades de personas, al servicio generoso de toda la sociedad", expresó León XIV.
