La lesión se produjo a los 8 minutos del encuentro por la segunda fecha de la fase de grupos. El exjugador de Lanús salió a tapar un remate a un costado del área ante un ataque del conjunto ecuatoriano y volvió rápidamente a ocupar su lugar bajo los tres palos, pero al momento de frenarse a la espera del centro rival, las imágenes mostraron claramente cómo su rodilla derecha perdió estabilidad y sufrió una torsión inusual. Enseguida se tiró al piso y llamó a los médicos.
Las caras de sus compañeros fueron elocuentes y Claudio Úbeda mandó inmediatamente a Leandro Brey a hacer la entrada en calor. Marchesín se señaló su rodilla derecha en reiteradas ocasiones e hizo el clásico gesto de: "Ojo". Y aunque era evidente que no iba a poder seguir en cancha, intentó frenar el cambio antes de romper en llanto.
